Cuando meditamos en
que la hora de adorar al Señor en espíritu y verdad es ya, sólo pensamos en una
reunión donde un grupo musical y un buen director nos guíe con ritmos suaves y
cantos de amor (y no está mal), pero ¿será eso lo único que el Señor quiere si
después de una reunión de esas todo sigue igual? Los perdidos, la delincuencia,
la agresión, los vicios, la corrupción. ¿No será que más que una reunión lo que
necesitamos es un verdadero avivamiento producido por el Espíritu Santo y dejar
de mirar el libro de los Hechos como un cuento del pasado y permitirle al
Espíritu Santo que tome el control de nuestras vida, hogar, congregación como
en Pentecostés y repetir Hechos 15: 28 “Porque ha parecido bien al Espíritu
Santo, y a nosotros”?
Porque en los últimos
tiempos hemos sido nosotros los que le damos órdenes al Señor en lugar de
obedecerlas. Si queremos disfrutar de la protección de Dios, de la guía del
Espíritu, de la manifestación del poder del Señor y ver a la humanidad arrepintiéndose
y buscando el perdón de Dios, si
queremos impactar la sociedad, necesitamos, entonces, un avivamiento producido
por el Espíritu Santo que no sea de un culto, ni una moda, sino que permanezca.
Sólo la Iglesia puede provocarlo limpiando su corazón de pecado,amando al Señor en obediencia y orando. La
hora viene y la hora es. Nosotros tenemos la respuesta.
Pastor: Eldis Rodríguez Micó